lunes, 13 de diciembre de 2010

Diciembre 13

Léase el Salmo 40


No hay mayor reto para la vida de fe que tratar de estar seguro de cuando se percibe la voluntad de Dios. No todo el que dice "Señor, Señor" es recto. Los críticos seculares de la religión a menudo asumen que todos los que profesan conocer la voluntad de Dios son propensos a equivocarse.

El escritor del Salmo 40 reconoce claramente la dificultad de percibir la voluntad de Dios, pero al mismo tiempo reconoce la necesidad de hacerlo. El escritor suplica por la paciencia necesaria para escuchar la respuesta de Dios al grito del alma y se goza en la seguridad de que pueda ser oído y cree, incluso si se asocia con una experiencia de desolación.

Por tanto, el sacrificio y las ofrendas (actividades controladas y administradas por los creyente) no son de fiar. ¿Nos atrevemos a decir también que las convicciones ideológicas, que a menudo implican la aprobación de Dios de alguna postura nuestra, también pueden ser obstáculos para escuchar a Dios hablándonos?

Puede que no exista mayor necesidad en la vida cristiana que mantener una cierta modestia en lo que afirmamos es la voluntad de Dios para nosotros y para mantener una capacidad de respuesta abierta a la comprensión de que la palabra de Dios no siempre confirma nuestras expectativas. Pero esto no tiene por qué impedir una relación con Dios. La clave de la fidelidad es la confianza, no la certidumbre; la apertura; no la corrección.

ORACIÓN

Ayúdanos a discernir Tu voluntad, oh Dios. Podemos responder a las necesidades y las esperanzas de aquellos entre quienes vivimos y trabajamos. A través de un encuentro con ellos a menudo aprendemos lo que es Tu voluntad. Amén.

Rev. Edward LeRoy Long, Jr. Ph.D.; James W. Pearsall, Profesor Emérito de Ética Cristiana y Teología de las Culturas, Drew University, Oberlin, Ohio



domingo, 12 de diciembre de 2010

12 de diciembre de 2010 - El Cantico de Maria

Léase Lucas 1:46-55


Las historias del nacimiento de Jesús son los testigos de las muchas maneras en que las personas pueden experimentar el poder transformador de la presencia de Dios en sus vidas. También se hace eco del gran alcance de la esperanza de gran alcance que esta presencia imparte a las personas, aun en medio de las experiencias rutinarias de todos los días. Las esperanzas y expectativas de la Navidad tienen sus raíces en las promesas de Dios de un reino lleno de justicia, paz y comunión. Estas esperanzas y expectativas se celebraban, como un anticipo, cuando María cantó una canción de alabanza a Dios por lo que Dios había hecho por ella, y a través de su Hijo, para toda la humanidad.

Esta canción, siguiendo los ejemplos y las tradiciones de las canciones más antiguas en el Antiguo Testamento, celebra la transformación de Dios de las relaciones humanas pecaminosas, reivindicando la causa de los humildes y los hambrientos, de conformidad con las fieles promesas de Dios a su pueblo en el pasado. El Cantico de María es un ejemplo de los canticos que los cristianos cantan todavía hoy, celebrando la esperanza y la expectativa, así como en actos concretos de bondad, que hay un nuevo futuro para todos nosotros y para nuestros hijos. Los cristianos pueden celebrar este futuro saludable, pacífico, y alegre donde vivimos nuestra fe e invitamos a otros a hacerlo. Es una esperanza a pesar de las dificultades, ya que esta celebración de la esperanza se basa en la fidelidad de Dios, el amor de Dios y la gracia de Dios.

ORACIÓN

Fiel y amoroso Señor, ayúdanos a cantar de nuevo. Ayúdanos a vivir como Tus hijos, celebrar Tu presencia entre Tu pueblo. Ayúdanos a vivir como personas cuya esperanza brilla más que la oscuridad del mundo. Amén.

Rev. David Cortes-Fuentes, PhD.; Consultor y Estudioso del Nuevo Testamento; Claremont, California

sábado, 11 de diciembre de 2010

Jesus de Nazaret - El Lider

Resumen

Este ensayo trata sobre que es un líder y que cualidades debe tener este; para demostrar las características del líder voy a presentar una biografía de Jesús de Nazaret, líder de cristianismo, y como en su vida y obra desarrollo las características de un buen líder. Presentare como estas características influyeron en los seguidores de su época y como hoy día siguen influyendo en la vida de los cristianos.

Palabras claves: liderazgo; personalidad; valores; emociones; aprendizaje


Jesús de Nazaret – El Lider

Comenzaremos el trabajo dando una breve definición de que es el liderazgo y cuáles deben ser las características de un buen líder. El liderazgo es un tema crucial hoy en día en donde las fronteras se han abierto al comercio global; donde las organizaciones y empresas permanentemente se encuentran en una constante lucha por ser cada vez más competitivas, lo que ha generado que las personas que las conforman sean eficientes y capaces de dar mucho de sí para el bienestar de la organización o empresa. Al hablar de organizaciones y personas es indispensable mencionar a los conductores, los líderes de hoy, aquellos que logran el éxito de sus organizaciones y que orientan a sus subordinados a conseguirlo. El líder como toda persona posee muchos defectos y virtudes que debe conocer; esto implica mirar primero dentro de uno mismo, conocerse para luego entender a los demás y reflejar lo que quiere lograr, lo que busca alcanzar con los demás para conseguir el éxito. Este análisis nos llevara a entendernos para luego conocer a los demás y de esta forma mejorar nuestro desempeño como líderes que somos, sea para beneficio personal y/o de nuestra organización.

Aunque hay para quienes piensan que "administración " y "liderazgo" son sinónimos, debe hacerse una distinción entre ambos términos. Par efectos reales, puede haber líderes de grupos no organizados en absoluto, mientras que sólo puede haber administradores, tal como los concebimos aquí, en condiciones de estructuras organizadas generadoras de funciones. Distinguir entre liderazgo y administración ofrece importantes ventajas analíticas. Permite singularizar el liderazgo para su estudio sin la carga de requisitos relativos al tema, mucho más general, de la administración. El liderazgo es un aspecto importante de la administración. La capacidad para ejercer un liderazgo efectivo es una de las claves para ser administrador eficaz; así mismo, el pleno ejercicio de los demás elementos esenciales de la administración(la realización de la labor administrativa con todo lo que ésta entraña) tiene importantes consecuencias en la certeza de que un administrador será un líder eficaz, los administradores deben ejercer todas las funciones que corresponden a su papel a fin de combinar recursos humanos y materiales en el cumplimiento de objetivos. La clave para lograrlo es la existencia de funciones claras y de cierto grado de discrecionalidad o autoridad en apoyo a las acciones de los administradores.

Según el Diccionario de la Lengua Española (1986), liderazgo se define como la dirección, jefatura o conducción de un partido político, de un grupo social o de otra colectividad. El Diccionario de Ciencias de la Conducta (1956), lo define como las "cualidades de personalidad y capacidad que favorecen la guía y el control de otros individuos". Otras definiciones son: "El liderazgo es un intento de influencia interpersonal, dirigido a través del proceso de comunicación, al logro de una o varias metas". Rallph M. Stogdill, en su resumen de teorías e investigación del liderazgo, señala que "existen casi tantas definiciones del liderazgo como personas que han tratado de definir el concepto.

Una vez definido el liderazgo y sus aspectos más importantes pasemos a ver una breve biografía de Jesús de Nazaret, líder del cristianismo. Jesús de Nazaret, es una de las personas más grandes de la historia. Estando al centro de la historia de la humanidad, Jesús lo cambió todo – desde nuestro sistema judicial hasta nuestro concepto del tiempo. Pero, ¿quién es él realmente? La Biblia dice que Jesús había nacido de una virgen, vivió una vida sin pecado y enseñó solamente por unos años en Palestina antes de ser crucificado en una cruz romana. Tres días después de su sepultura, se levantó de los muertos, 500 diferentes personas le vieron y poco después subió al cielo. Durante su tiempo en este mundo, Jesús proclamó que tenía poder para perdonar los pecados, echar fuera los demonios y de determinar el destino eternal de las personas. En otras palabras, se declaró ser Dios mismo. No nos equivoquemos, la historia de Jesús es realmente increíble. Pero para algunos, ésta parece ser demasiado increíble para ser una historia verdadera. Ellos piensan que Jesús quizás haya sido una importante figura religiosa, o hasta un gran maestro moral, pero que no puede haber sido Dios.

Esta posición quizás sea válida. Pero como lo explico el profesor C.S.Lewis de la universidad de Oxford, en su libro, “Mere Christianity” (1952), “Un hombre que haya sido sólo un ser humano pero que diga las cosas que Jesús dijo no puede ser un gran maestro moral; sería o un lunático – de la misma forma como un hombre que se dice ser un huevo calentado – o sino sería el mismo diablo del infierno. Tendría que tomar su decisión. O fue este hombre, y sigue siéndolo, el Hijo de Dios, o es un loco o algo peor.” Lewis continuó diciendo, “Usted le puede callar por ser un loco, le puede escupir y le puede matar por ser un demonio; o puede arrodillarse ante sus pies y llamarle Señor y Dios.

¿El hecho de que Jesús proclamó ser Dios fue nada más que una parte de la imaginación de la primera iglesia? ¿Los seguidores de Jesús simplemente añadieron esto a la Biblia? Esta es una idea interesante, pero la mayoría de los eruditos creen que por lo menos tres de los evangelios en la Biblia (Mateo, Marcos, y Lucas) fueron escritos durante de la generación de Jesús. Muchos testigos estaban todavía vivos si necesitaban estar en desacuerdo con estas escrituras del primer siglo. Pero no existen evidencias de esto.

Acompañado por sus seguidores, Jesús recorrió las regiones de Galilea y Judea predicando el evangelio y realizando numerosos milagros. El orden de los hechos y dichos de Jesús varía según los diferentes relatos evangélicos. Tampoco se indica cuánto tiempo duró la vida pública de Jesús, aunque el Evangelio de Juan menciona que Jesús celebró la fiesta anual de la Pascua judía en Jerusalén en tres ocasiones. Los sinópticos se refieren solo a una fiesta de Pascua, durante la cual Jesús fue crucificado. Escogió a sus principales seguidores de entre el pueblo de Galilea, los cuales eran llamados en los evangelios Apóstoles que significa enviados. Algunos de ellos eran pescadores, como las dos parejas de hermanos formadas respectivamente por Pedro y Andrés, y Juan y Santiago.

Predicó tanto en sinagogas como al aire libre, y las muchedumbres se congregaban para escuchar sus palabras. Entre sus discursos, destaca el llamado Sermón del Monte, en el Evangelio de Mateo (Mt 5-7). Utilizó a menudo parábolas para explicar a sus seguidores el Reino de Dios. Las parábolas de Jesús son breves relatos cuyo contenido es enigmático, a menudo eran después explicadas por Jesús. Entre las más conocidas están la parábola del sembrador (Mt 13,3-9; Mc 4,3-9; Lc 8,5-8), cuyo significado explica Jesús a continuación; la de la semilla que crece (Mc 4,26-29); la del grano de mostaza (Mt 13,31-32; Mc 4,30-32), la de la cizaña (Mt 13,24-30), la de la oveja perdida (Mt 18,12-14; Lc 15,3-7), la del siervo despiadado (Mt 18, 23-35), la de los obreros enviados a la viña (Mt 20,1-16), la de los dos hijos (Mt 21,28-32), la de los viñadores homicidas (Mt 21,33-42; Mc 12,1-11; Lc 20,9-18); la de los invitados a la boda (Mt 22, 1-14), la de las diez vírgenes (Mt 25,1-13), la de los talentos (Mt 25,14-30; Lc 19,12-27). Dos de las más conocidas aparecen solo en el Evangelio de Lucas: se trata de las parábolas del samaritano (Lc 10,30-37) y del hijo pródigo (Lc 15,11-32). En las parábolas, Jesús utilizaba frecuentemente imágenes relacionadas con la vida campesina.

Mantuvo controversias con miembros de algunas de las más importantes sectas religiosas del judaísmo, y muy especialmente con los fariseos, a quienes acusó de hipocresía y de no cuidar lo más importante de la Torá: la justicia, la compasión y la lealtad (Mt 12, 38-40; Lc 20, 45-47).

La originalidad de su mensaje radicaba en la insistencia en el amor al enemigo (Mt 5,38-48;Lc 6, 27-36) así como en su relación estrechísima con Dios a quien llamaba en arameo con la expresión familiar Abba (Padre) que ni Marcos (Mc 14,36) ni Pablo (Rm 8, 15; Gal 4, 6) traducen. Se trata de un Dios cercano que busca a los marginados, a los oprimidos (Lc 4, 18) y a los pecadores (Lc 15) para ofrecerles su misericordia. La oración del Padre nuestro (Mt 6,9-13: Lc 11,1-4), que recomendó utilizar a sus seguidores, es clara expresión de esta relación de cercanía con Dios antes mencionada.

Conclusión

En la vida de Jesús vemos a Dios que se humanizo y llego al mundo como un ser humano de origen humilde, pero que demuestra ser un líder poderoso logrando antagonizar con los sistemas establecidos en su época y que a su vez llevo un mensaje de reconciliación con Dios y de preocupación con sus semejantes el cual todavía hoy día sigue dispersándose por todo el planeta Tierra. Debemos entender que Jesús realmente era el Hijo de Dios y no debemos usar vana palabrería acerca de Su persona como el gran maestro humano. Él, como buen líder nos ha dejado libre albedrío, es decir: nos ha dejado la opción abierta de “aceptarle o rechazarle”.

Referencias

Robbins, S. y Judge, T. (2009). Comportamiento Organizacional. México: Pearson Educación.
Sociedades Bíblicas Unidas (2003). Biblia para Todos. Brasil: Sociedades Bíblicas Unidas
Jesús de Nazaret. (s.f.). Recuperado de http://www.wikipedia.org
Pagan, S. (2010). Jesús de Nazaret. Recuperado de http://www.lupaprotestante.com
La Persona de Jesús. (s.f.). Recuperado de http://poderpara cambiar.com/jesus.html
Quijano, A. (s.f.). Liderazgo. Recuperado de http://www.monografias.com
Diccionario De La Lengua Española. (1984). Madrid: Espasa-Calpe

Diciembre 11

Léase Mateo 24:1-14



Ahora esperamos Nuevamente
(Tonada: Picardía)

Ahora esperamos nuevamente, oh Jesús, por tu llegada en nuestros días,
Estamos cansados de nuestra angustia, nosotros te pedimos suplicantes:
Deja que Tú bálsamo toque nuestros dolores, guíanos ahora por Tu camino santo.

Ahora esperamos nuevamente, Creador, Por Tu reino;
La muerte amenaza a nuestro planeta, nosotros te efectuamos nuestra súplica:
Actúa con justicia y misericordia, para hacernos una comunidad.

Ahora esperamos nuevamente, oh Espíritu, por Tu presencia en nuestras vidas,
La fe y la esperanza y el amor son débiles, nosotros elevamos nuestro clamor:
Danos coraje, fuerza y sabiduría, con Tu gracia como nuestro único premio.

Ahora esperamos nuevamente, oh Salvador, por Tu advenimiento como en antaño,
Padre, Hijo y Espíritu Santo, nosotros cantamos tan osados;
Gloria a Dios y Amén, porque la salvación se expuso.


Rev. Dr. S. Thomas Nicolls

viernes, 10 de diciembre de 2010

10 de diciembre

Léase Isaías 7:10-25


En una de nuestras conversaciones con los niños que deambulan por las calles de Manila, les pedimos que dibujaran en un plato grande de papel la comida que querían comer durante la Noche Buena (una comida tradicional filipina en la víspera de Navidad). Queríamos saberlo para tratar de cocinar la comida para ellos. En un principio, esperábamos que dibujaran platos de comidas caras y sofisticadas. Nos sorprendimos al ver su sueño de la cena de Noche Buena: huevos fritos, arroz con ajo, vegetales cocidos, tuyo (pescado seco), estos eran alimentos simples y comunes a las familias más pobres. En el borde de los platos ellos dibujaron a sus padres y hermanos. A pesar de su pobreza, los niños encontraron que los alimentos sencillos y estar con sus familias era una fuente de alegría en Navidad.

Al igual que los niños deambulantes de las calles de Manila, Isaías nos invita a mirar a los retos que enfrentamos desde una nueva perspectiva. El no aconsejo al rey Acaz a para preparar las lanzas y espadas, sino a pedir una señal de Dios. La respuesta a todos sus miedos y preocupaciones es un niño que va a traer la salvación y la paz a su tierra. En medio de los abrumadores problemas, nosotros también tenemos miedo. Peor aún, somos conscientes de que no sabemos lo que depara el futuro. Pero descansamos seguros de que la promesa de Dios se ha cumplido - Emmanuel - Dios está con nosotros y siempre estará con nosotros.

ORACIÓN

Ayúdanos, oh Dios, a recordar siempre que a través de Emmanuel tenemos una relación indestructible contigo y que nada, absolutamente nada puede separarnos de Tu amor. Amén

Lei Garcia-Beshi; Iglesia Unida de Cristo en las Filipinas; Ciudad de Mandaluyong, Filipinas; Pacificador Internacional en 2004 y 2005.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Diciembre 9

Léase Lucas 22:1-13


¿Por qué es uno de los últimos capítulos de Lucas una de las primeras lecturas de Adviento? ¿Por qué esta una historia acerca de los preparativos para la Última Cena en el inicio de nuestra espera del nacimiento de Cristo?

La lectura comienza con una descripción de cómo la traición, el engaño, la codicia y el miedo al tratar de matar a Jesús. Y en medio de este complot de asesinato y lucha de poderes, revienta la historia. Es el tiempo para la fiesta de la libertad, la Pascua, y Jesús envía a Pedro y a Juan a hacer los preparativos. Con las condiciones golpeando sobre Él, Jesús llama a una celebración de la libertad de la esclavitud.

Tenga en cuenta las condiciones que presionan sobre usted en este momento. ¿Qué se siente al escuchar a Jesús invitándolo a prepararse para la fiesta de la libertad?

¿Es acaso este momento del final de la vida de Jesús diferente al del principio de su vida? Imagínese a Dios, infinito y eterno, aceptando las limitaciones de la carne, poseyendo unas pocas células que florecen al nacer y crecen a través de la niñez; a este momento en que anuncia que esas limitaciones en última instancia causan que la libertad y el amor de Dios explotaran aún más.

ORACIÓN

Dios vivo, nosotros también estamos rodeados por todas partes. Las fuerzas del miedo nos aprensan y constantemente nos recuerdan nuestras limitaciones. Gracias por abrir nuestros corazones para escuchar Tus palabras de aliento para que preparemos la fiesta de la libertad, a pesar de nuestras limitaciones, y ofrecernos Tu compasión por causa de nuestras limitaciones. Amén.

Rev. Ashley Seaman; Pastor; Iglesia Presbiteriana del Norte; Denver, Colorado

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Diciembre 8

Léase Isaías 6:1-13


Al verse sin empleo, Suriya pasó tres días en oración, pidiendo la dirección de Dios. Entonces, como Isaías, recibió una visión que no esperaba y una misión para la que se sentía inadecuado. Sin embargo, al igual que Isaías, dijo última instancia, "Aquí estoy Señor, envíame".

Cuando tenía diecisiete años Suriya emigró desde Sri Lanka a Canadá. Ahora casado y con tres hijos y siendo un cristiano vio su desempleo como un llamado a orar por dirección. La visión que recibió fue volver a Sri Lanka en una misión de la justicia.

La gente de Sri Lanka había experimentado actos de violencia durante más de cuatro décadas, incluyendo casi treinta años de guerra civil entre el ejército cingalés y los Tigres de Liberación Tamil (LTTE). En el 2009, el ejército cingalés acorralo al LTTE en un área que era resguardada por cientos de miles de civiles. Después de derrotar al LTTE, el gobierno enterró a miles en fosas comunes y detuvo al resto, colocándolos en los campamentos de refugiados con viviendas inadecuadas, sin atención médica y otras necesidades básicas. La visión de Suriya era ayudar a estos refugiados en peligro de muerte y que su situación fuera conocida por todos.

Suriya no sabía lo que pudiera sucederle, pero él confiaba en su clara visión. Se ofreció como voluntario entre los grupos religiosos locales que visitaban los campamentos de refugiados y les proveía de ropa, suministros médicos y alimentos. Una agencia de ayuda holandesa lo contrató como coordinador de campo, y ahora el coordina y evalúa los esfuerzos de ayuda.

Como Pacificadores oramos por una visión clara, como la que Isaías y Suriya recibieron. Que también nosotros podamos decir: "Aquí estoy Señor, envíame".

ORACIÓN

Dios de visiones, concédenos una visión clara como lo hiciste con Isaías y Suriya. Provéenos del coraje para que nosotros también podamos decir “Aquí estoy Señor, envíame a mi”. Danos fuerza para actuar con nuestras palabras. Amén.

Dilu Nicholas; Asociado de Eventos y Mercadeo; Corporación Presbiteriana de Publicaciones; Louisville, Kentucky

martes, 7 de diciembre de 2010

Diciembre 7


Lease 1 Tesalonicenses 5:12-28

He adquirido una mayor apreciación de María durante dos temporadas de Adviento, cuando yo estaba en licencia de maternidad o embarazada. La privación del sueño y los malestares matutinos facilitaron mi empatía con María. Aunque para nosotros esta temporada significa el nacimiento de la esperanza y el amor, me imagino que para María había una mezcla de emociones de alegría, miedo e incertidumbre. Como lo fue para María, nuestra vida puede estar llena de momentos en los que estamos celebrando la alegría y la tristeza.

Una Adviento, le dije a mis suegros que estaba embarazada de nuevo. En la misma llamada telefónica, me dijeron que mi suegro tenía cáncer de próstata, por lo tanto ligaron mi alegría y el miedo. Hemos orado mucho durante ese mes. En 2 Tesalonicenses 1:16-18, Pablo nos ofrece ánimo, diciendo: "Estad siempre gozosos, orad sin cesar, den gracias en toda circunstancia." A primera vista, Pablo parece dar una respuesta simplificada a algunas dificultades graves de la persecución que estaba experimentando. Sin embargo, Pablo nos desafía a pasar a una relación más profunda con Dios en la cual la verdadera esperanza nos haga posible dar gracias a perpetuidad en todo lo que hacemos.

En la noche que nació Jesús, María experimento la verdadera alegría en las condiciones más humildes.  En ese momento, se nos dio un increíble regalo que nos da una razón para estar siempre alegres. 

ORACIÓN

Dios de las alegrías y las tristezas, incesantemente te damos gracias por Tu regalo de amor y esperanza-un regalo que no sólo es la fuente de nuestras alegrías, pero que también conoce las profundidades de nuestro dolor. Amén.

Rev. Theresa Cho; Pastora Asociada; Iglesia Presbiteriana San Juan; San Francisco, California

Diciembre 6


Léase Lucas 21:20-28 y 1 Tesalonicenses 5:1-11

Lucas pinta un cuadro del Hijo del Hombre que regresan en medio de disturbios militares, ecológicos, y astrológicos. Esta escena está en dilema con el mensaje apostólico que compara la venida del Señor a la de un ladrón en la noche. Las Escrituras describen al Señor con anhelo por la paz y justicia hoy y prometiendo esa misma esperanza para el futuro.

Las tres religiones abrahámicas subrayan que la paz es mucho más que la ausencia de guerra. Es el resultado de nuestra relación con Dios y se expresa en relación justa y humilde con nuestros vecinos; con la tierra; y sus criaturas.

Mientras Lucas describe las señales de advertencia del final de los tiempos - señales que se producen a menudo en cada generación - Pablo confirma que el día del Señor no vendrá como una sorpresa para los fieles. Lucas y Pablo hacen un llamado a los creyentes a ser paciente y seguir siendo fieles, pero tienen diferentes representaciones de cuándo y cómo Cristo volverá.

Los cristianos reformados se enfocan en la vida de Cristo, su ministerio, su muerte y resurrección. Algunas otras tradiciones tienen la seguridad en un final apocalíptico con los fieles emergiendo triunfantes, no importa cuánto sufrimiento e injusticia estén pasando ahora.

Los pacificadores están llamados a vivir cada día como si fuera el último, pero a planificar con prudencia y hacer justicia a pesar de que el último día pueda ser en algún momento en el futuro.

ORACIÓN

Dios de paz, ayúdanos a vivir para que nuestras comunidades y líderes protejan nuestro mundo de la injusticia, el holocausto nuclear, o apocalipsis ecológico. Danos la fuerza para luchar por una paz justa, como si cada día podría ser nuestro último día aun cuando educamos diariamente que el día del Señor será en un futuro lejano. Amén.

Rev. Dr. Henry Bucher, Jr.; Profesor Emerito Adjunto de Humanidades; Austin College; Sherman, Texas

domingo, 5 de diciembre de 2010

Diciembre 5

Léase Romanos 15:4-13


Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Romanos 15:13)

Hubo un momento de mi vida cuando me enfrenté con una cadena de acontecimientos que me llevaron a sentirme triste, traicionado, y confundido. Sentí que mi mundo se viraba al revés. Puedo decir que “he caminado por el valle de sombra de muerte.” Me torné al Señor, que me dio la fuerza, la sabiduría, el coraje, y me guio. Ahora tengo la fe y la fortaleza, sabiendo que Dios me confortara en cualquier situación mala que pueda afrontar y que este proceso continuará a lo largo de mi vida, porque el Espíritu Santo vive dentro de mí, guiándome y facultándome para seguir adelante.

Su promesa, es que vendrá de nuevo por nosotros para un propósito extraordinario. ¡Vamos a vivir en un lugar para servir a Dios, adorarle, estar en paz, y disfrutar de Él para siempre!

ORACIÓN

Dios, a través de nuestras pruebas y tribulaciones, sé que nos acercan a Ti para un propósito mayor. Te pido que sigas guiándonos y fortaleciéndonos cada día. En nombre de Jesús. Amén.

Sra. Ricarda “Ricky” Vélez Negrón, Auxiliar Administrativo Senior, Oficina Presbiteriana de las Naciones Unidas, Concilio de Misión de la Asamblea General: Compasión, Paz y Justicia, PC(USA), Nueva York, NY

Diciembre 4

Léase el Salmo 90


Adviento conduce a Emmanuel (Dios con nosotros) a nuestro hogar. El nacimiento de Jesús anunciado a los pastores, y el bautismo de multitudes arrepentidas por la Palabra hecha carne predicada por Juan en el fangoso río Jordán, demuestra que Dios está con todos nosotros y para que todo el mundo.

Si hay un Dios más allá de nuestras categorías y definiciones parroquiales -un Dios que está sobre todo – entonces el amar y servir a ese Dios abrirá las puertas y ventanas de la mente y el corazón.

"No os conforméis a este mundo", dice Pablo, "sino sean transformados mediante la renovación de su mente "(Romanos 12:2). ¡Qué gloriosa ampliación habrá en nuestras mentes y corazones si el Espíritu de un Dios reconciliador amplia los horizontes en nuestro pensamiento!

Nuestro llamado es a transformarnos mientras pensamos y actuamos. Sin embargo, comprender la importancia de la bendición de Dios a todo ser humano y actuar en consecuencia hacen de nuestro llamado uno costoso. Así como Abraham, los profetas, y los discípulos, nos encontramos resistiéndonos, oponiéndonos, negando y postergando nuestro llamado.

En el Sermón del Monte, Jesús afirma con gracia y verdad tanto nuestro llamado como nuestra identidad, llamándonos pacificadores a los hijos de Dios. Y la oración en el Salmo 90:1 confirma nuestra dirección: "Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación."

ORACIÓN

Dios, ¿estás susurrando en Adviento para hacer cosas nuevas en nosotros? ¿Si sentimos angustia humana como Tú la sentiste en la cruz, es nuestra vocación esperar, aun, en este mundo resquebrajado? Fortalécenos, por favor, con Tu Shalom. Amén.

Rev. William H. Creevey, Pastor Emeritus, Primera Iglesia Presbiteriana, Portland Oregon

viernes, 3 de diciembre de 2010

Diciembre 3

Léase Salmo 102


Quedará esto escrito para la edad futura, y un pueblo renovado alabara a Yahvé; Salmo 102:18

Muchos de nosotros conocemos alguna variación del refrán "El verdadero significado de la vida es plantar árboles bajo cuya sombra no esperamos sentarnos". Esto nos recuerda que aunque estamos a la espera del reinado de la Paz de Dios en la tierra, es posible que no lo veamos mientras vivamos. Algunos de nosotros han caminado muchos kilómetros por la liberación, pero el viaje final está cerca y nos preparamos para tomar nuestro descanso eterno. Algunos de nosotros pasaremos el resto de nuestras vidas plantando las semillas de justicia, las que florecen solamente después de que nuestros organismos hayan sido devueltos a la tierra. Pero eso no significa que nuestros esfuerzos sean en vano.

Adviento nos recuerda que nuestra espera no solo sea para nosotros sino también para las generaciones por venir. Elevamos nuestras oraciones y ofrecemos nuestros dones hoy, porque creemos en un futuro, cuando los cautivos serán liberados, la violencia cesará, y los hambrientos serán alimentados. Oramos y actuamos, a sabiendas de que mientras nosotros somos finitos, nuestro Dios es eterno y se acerca el día cuando todas las personas descansarán seguras en la presencia del Señor.

ORACIÓN


Dios de gracia, elevamos oraciones por la paz y la justicia, sabiendo que el trabajo que ha empezado se terminará. Danos la fuerza para trabajar por esto y para que el mundo puede ver destellos de Tu reinado de paz hoy en día. Amén.

Rev. Reggie A. Weaver, Pastor de la Primera Iglesia Presbiteriana, Chicago, Illinois.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Diciembre 2

Léase 1 Tesalonicenses 3:1-13


Así que les enviamos a Timoteo, hermano nuestro y colaborador de Dios en el evangelio de Cristo, con el fin de afianzarlos y animarlos en la fe, para que nadie fuera perturbado por estos sufrimientos. (1 Tesalonicenses 3:2-3)


Recuerdo haber leído el documento “Peacemaking: The belivers Calling” a principios de la década de 1980. Me había resistido al trabajo que realizaba nuestra iglesia por la promoción y labor en beneficio de la paz por temor a la controversia y la percepción de "persecuciones". Aquellos momentos eran de los halcones contra las palomas y las palomas, decían los halcones, eran los menos patrióticos y en el peor de los casos, los revolucionarios comunistas. Yo no quería saber nada de todo eso.

Este documento ha sido convincente. Mi jornada de fe había llegado a un punto en el que comprendí lo que significaba la gracia de Dios en mi vida y eso es el deseo de reconciliación de Dios extendido a todas las personas.

El llamado de Dios es convincente cuando se presenta, y poco a poco empecé a encontrar mi señal. Ha habido momentos de tensión, las acusaciones, las dudas y la impaciencia con por lo lento que parecen de los progresos. Ha habido momentos de aceptación, la alegría de compartir el viaje, y la afirmación cuando algo ha cambiado para bien.

La comunidad cristiana de Tesalónica continuó en su fe y amor. ¿Creían que había sido llamado a su ministerio por Dios? ¿Se hablan de la buena noticia de Jesús, la gracia de Dios? ¿Sabían que el Espíritu Santo les acompañaba?

Espero que sí, al igual que espero que esto sea cierto para la justicia de hoy y los solicitantes de la paz. El Príncipe de Paz nos ha llamado, vamos a responder sin miedo, con fe y amor.

ORACIÓN

Santo Padre, que nos llamas por tu gracia a los ministerios de justicia y paz, apóyanos con tu Espíritu Santo. Haznos valientes y llenos de esperanza a medida que respondemos a Tu llamado. Te lo pedimos en nombre de Cristo. Amén.

Anc. Louise Davidson, Iglesia Presbiteriana del Pacto, Columbus ,Ohio

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Diciembre 1

Léase Isaías 2:1-4


La visión de Isaías en los primeros capítulos de su libro es sobre todo de la pena de Judá y de Jerusalén. Judá es destruido debido a que el país es corrupto, el orgullo y la riqueza han distorsionado la nación que Dios amó. Los líderes han llamado al mal, el bien. Dios rechaza el culto que le rinden y le pregunta por justicia. Pero cuando el Señor busca la justicia, Dios solamente contempla la opresión y el grito de los pobres en busca de ayuda. Jerusalén se salva por un tiempo, sólo a causa de un remanente de los justos, de lo contrario habrían seguido el camino de Sodoma y Gomorra.

Dios promete (v. 2) de que en los últimos días un nuevo orden "se establecerá". Ahora Jerusalén está rodeado, pero en los días por venir mucha gente aprenderá los caminos de Dios y a caminar en el camino del Señor. Entonces la paz se hará realidad. Si creemos a plenitud en esa promesa, trabajaríamos con tenacidad para El y pondríamos fin a nuestra loca carrera por una casa mejor; por codicias necias; la inmoralidad; líderes políticos ignorantes; y el honor de las personas orgullosas. Con el establecimiento del derecho internacional, la unidad religiosa a través del diálogo, vidas rigurosas y disciplinadas, podríamos, como se debe, reducir los armamentos y avanzar hacia los objetivos de la transformación de un orden caótico en un orden de justicia y paz, que Dios cumpliría en su el tiempo del Señor.

ORACIÓN

Señor, bendecimos tu Santo Nombre. Te damos gracias por la visión de Isaías de ti buscando la justicia y la paz. Sabemos que somos injustos. Oramos por un remanente redentor que nos muestre el camino de la humildad y la paz para que podamos caminar como hacedores de paz y justicia. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Anc. Ronald Stone, PhD. y John Witherspoon Profesor Retirado de Ética; Seminario Teológico de Pittsburgh, Pittsburgh, Pensilvania.

martes, 30 de noviembre de 2010

30 de Noviembre

Léase 1 de Tesalonicenses 2:1-12


¡Qué diferencia de edad hace! Yo solía leer Tesalonicenses, o dado el caso cualquier otra de las cartas del apóstol Pablo, tratando de aprender lo que Pablo quería decir, esperanzada de poder aplicarlo a mi propia conducta como cristiana. Pero treinta años más tarde me encuentro apreciando, más que las palabras de Pablo per se, su actitud y la forma en que él se refiere a sus hermanos y hermanas. Ha cambiado tanto a lo largo de los años. Es difícil creer que Pablo, que fue una vez que el enemigo de los que no creían como el, ahora puede ser dócil, "como una enfermera cuida con ternura a sus propios hijos" (v. 7).

¡Qué transformación! De perseguidor, Pablo ha cambiado a compañero. He aquí una persona que agradece a Dios por los amigos que ha aprendido a aceptar en lugar de una persona que quiere eliminar a otras personas. Así que hay esperanza: aún podemos cambiar la vida.

El tiempo hace la diferencia, y el conocimiento del amor de Dios manifestado en Jesús, transforma vidas. Este conocimiento no crece de la noche a la mañana o en forma aislada, sino que necesita una comunidad de fieles.

No es de extrañar que a medida que nos acercamos a la llegada de Cristo nuevamente a nuestras vidas, pensamos en los amigos; pensamos en la paz, y nuestro corazón estalla en alegría y esperanza. La paz de Dios sea con vosotros.

ORACIÓN


Jesús, ven a mi corazón nuevamente mientras pienso en los amigos y la familia. Has que los lazos de amistad se fortalezcan y nuestro amor pueda cruzar los límites del lenguaje y la cultura, porque todos somos uno en el amor de Dios. Amén.

Anc. Ana Inés Braulio, Ejecutiva retirada del Sínodo Borinquén, Carolina, Puerto Rico

lunes, 29 de noviembre de 2010

29 de noviembre

Léase Isaías 1:10-20


Lávense y límpiense, quiten la maldad de sus acciones de delante de mis ojos. Apártense de la maldad, aprendan hacer lo bueno, procuren el derecho, hagan bien al oprimido. Isaías 1:16-17

El comienzo del Adviento es un tiempo de ensueño para los responsables entre nosotros. Entre las compras, cocinar, y escribir cartas, hay mucho que hacer mientras preparamos a nuestras familias y a nosotros mismos para la celebración inminente del nacimiento de Cristo.

A pesar de que nos pasamos por todas esas complicaciones de prepararnos para la venida del Niño Jesús, las advertencias de Isaías incursionan como cercanas armonías incomodas. Sistemáticamente el pueblo de Dios parece estar marcando sus buenas intenciones en su lista de tareas. ¿Holocaustos? ¡Comprobado! ¿Incienso? ¡Ya está! ¿Sabbat? ¡Tomado! ¿Festivales? ¡Planeado! ¿Cómo es que todo se puede comprobar en la lista y sin embargo, Dios se disgustó?

Las palabras del profeta resuenan en nuestros oídos: Dios "te ha mostrado, oh hijo de hombre, lo que es bueno" (Miqueas 6:8). Si bien todas las reseñas pueden ser cubiertas, de alguna manera hemos olvidado lo que es realmente importante - hacer el bien, buscar la justicia, y defender a los oprimidos.

Cuando usted realice sus tareas de Adviento este año, no deje que su lista de los preparativos interfiera en su preparación para recibir la llegada del Príncipe de Paz entre nosotros.

ORACIÓN

Dios de todos nuestros días, camina con nosotros mientras nos preparamos para Tu llegada entre nosotros. Ayúdanos a no estar tan distraídos por nuestros quehaceres, que olvidemos Tu llamado a cuidar de los necesitados. Amén.

Jeff Roper, Oficial de Asistencia Económica, Lyon College y Rev. Leslie Bethell Roper, Pastor Asociada de la Primera Iglesia Presbiteriana en Batesville, Arkansas

sábado, 27 de noviembre de 2010

28 de noviembre

Lease Romanos 13:11-14


Durante la década de 1990 mi servicio en el Programa de Misión Mundial de la Iglesia Presbiteriana me dio el privilegio de cubrir las relaciones de nuestra iglesia con las iglesias cristianas en Pakistán, y muy a menudo me encontré en Lahore el domingo de Cristo Rey. Allí, en la calle principal de la segunda ciudad más grande de esa república islámica, con la salida del sol, una multitud de cristianos de todas las denominaciones de anuncian el reinado de Cristo a través de coloridas procesiones. Ministros, sacerdotes, obispos y arzobispos en sus vestimentas alzan en alto la cruz y dirigen las multitudes cantando. En Urdu los cruzacalles colgados en sus amplios bulevares anuncian a Cristo "Rey de Reyes y Señor de Señores, porque Él reinará por los siglos de los siglos."

La semana pasada, el domingo de Cristo Rey marcó el punto culminante del año cristiano. Hoy, el primer domingo de Adviento, comenzamos un nuevo año litúrgico, un nuevo ciclo que llevara a la iglesia en un viaje a través de las estaciones de la vida de Cristo. Y empezamos por la espera, preparándonos, alistándonos. "Velad, pues, dice Jesús a sus seguidores; Por lo tanto, también vosotros estad preparados" (Mateo 24:42, 44).

Sin embargo, "tenemos la ventaja de conocer el resultado, el cumplimiento anticipado de nuestra espera. Como Pablo escribe a los Romanos, “la noche está avanzada, el día está cerca "(Rom. 13:12). Es hora de “despertar de un sueño" y "revestidos de Cristo" (Romanos 13:11, 14). Esto significa ir a trabajar y hacer la obra de Cristo, que es la construcción de un reino del amor, justicia, libertad, de salvación y paz.

ORACIÓN

Señor, hoy volvemos a comenzar a marchar contigo a la luz de tu reinado. Susténtanos por tu gracia y poder. Amén.

Rev. Victor E. Makari, Ph.D., ex coordinador de área para el Medio Oriente, Misión Mundial del Concilio de Misiones de la Asamblea Genera, PC (USA), Louisville, Kentucky

domingo, 17 de octubre de 2010

Leccion 2

Texto Bíblico:


Mucha gente había ido a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Al día siguiente, supieron que Jesús iba a llegar a la ciudad. Entonces cortaron hojas de palmera y salieron a recibirlo, gritando: --¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel! ….La gente que estaba con Jesús cuando él llamó a Lázaro de la tumba y lo resucitó, contaba lo que había visto. Por eso, la gente salió al encuentro de Jesús, porque supieron de la señal milagrosa que había hecho. Pero los fariseos se decían unos a otros: --Ya ven ustedes que así no vamos a conseguir nada. Miren, ¡todo el mundo se va con él! Juan 12:12-13; 17-19.

Cita:

La no violencia es algo muy poderoso, y el poder detrás de ella no son las armas, sino el apoyo de la gente. – Arun Gandhi

Preguntas para reflexionar:

1. ¿Con qué poder cuentan las personas desarmadas?

2. ¿Cómo pueden los cristianos, unidos por el evangelio, influenciar las estructuras de poder hoy día?

3. ¿Qué le inspira a hacer esta idea del poder de la gente?


lunes, 11 de octubre de 2010

Resurrección de Vida, Siguiendo al Cristo no Violento


La idea principal de este estudio bíblico de 52 lecciones es llevarnos en un viaje en donde exploraremos la teología y ética de la no violencia y las diferentes formas de practicar está en nuestra vida diaria. Se le recomienda al usuario a reflexionar en actitud devocional la lectura de las escrituras, los escritos de los diferentes teólogos que se citan y los documentos citados de la Iglesia Presbiteriana USA. Mientras realizamos cada una de las lecciones le invitamos a que piense en: ¿Qué significa para mí hoy día el seguir al Cristo no violento en nuestra comunidad?

Se recomienda que comience con una oración, luego lea el texto bíblico y la cita, luego lea la primera pregunta y contéstela, escriba su reflexión. Luego repita este mismo proceso con las preguntas dos y tres.

Una vez realices tu reflexion te agradeceremos publiques tus respuestas en el blog.

Lección 1:


Texto Bíblico:

Dios mío, no me dejes tener malos pensamientos; cambia todo mi ser. Salmo 51:10

Cita:

El mayor reto del día es: ¿Cómo lograr una revolución del corazón, una revolución que tiene que empezar con cada uno de nosotros? - Dorothy Day

Preguntas para reflexionar:

1. ¿Qué actitudes internas del corazón le gustaría a usted transformar?

2. ¿Cómo el arrepentimiento nos ayuda a estar unidos entre nosotros mismos y con Cristo?

3. ¿Qué pasos puede usted tomar para comenzar una revolución en el corazón de su comunidad?

domingo, 3 de octubre de 2010

El Domingo de Comunión Mundial y la Ofrenda de Paz Presbiteriana

El Domingo de Comunión Mundial y la Ofrenda de Paz Presbiteriano se han celebrado el día de Comunión Mundial desde mediados de los años ’30s. Con la Gran Depresión y la gran preocupación de la posibilidad de otra guerra mundial, un grupo de ministros presbiterianos se reunieron para orar y hablar sobre el papel de la iglesia en esos tiempos. Redescubrir el poder unificador de Cristo en la Cena del Señor, que reafirmó que en Cristo todos los cristianos son uno, independientemente de su nacionalidad, raza o etnia. De la reunión salió el primer Domingo de Comunión Mundial en 1936.


A mediados de la década de 1970 otra generación de presbiterianos revisó la celebración del Domingo de Comunión Mundial. Muchos miembros de la Iglesia Presbiteriana Unida en los Estados Unidos de América sintió la urgencia de trabajar por la paz, y treinta y un presbiterios enviaron preludios relacionados a la reunión de la Asamblea General.

Como resultado, la Asamblea General 187 de 1975 encargó al Consejo Consultivo de la Iglesia y la Sociedad "para reevaluar el concepto de establecimiento de la paz... a la luz de la fe bíblica y confesional:" El Consejo Asesor creó un “task forcé” presidido por el Rev. William Creevey, de California, para estudiar y preparar un informe sobre el establecimiento de la paz.

Los miembros del “task forcé” se reunieron, oraron, y estudiaron, y luego llegaron a la conclusión de que la paz es fundamental para el evangelio y la misión de la iglesia. Su trabajo fue un llamado dirigido a la vida interna de los presbiterianos que se comprometan a trabajar por la paz individual y como iglesia. Un compromiso con la paz tendría que reflejarse en la estructura y la finanza de la iglesia para traducirse en acciones. El “task forcé” recomendó la creación del Programa Presbiteriano de la Paz y una ofrenda especial para financiar la labor de establecimiento de la paz.

Para fomentar la participación creativa de los presbiterianos, el “task forcé” recomendó que por primera vez los ingresos de la Ofrenda de Paz Presbiteriano se dividan a todos los niveles de la iglesia. Las congregaciones se quedarán con el 25 por ciento, sínodos y presbiterios recibiría el 25 por ciento y 50 por ciento iría al programa nacional de la iglesia.

El “task forcé” acordó que el Domingo de Comunión Mundial, cuando los cristianos en todas partes celebran su unidad en Cristo, era el momento ideal para recibir la ofrenda que se utilizara para el trabajo de paz en el nombre de Cristo.

La Asamblea General 192 de 1980 adoptó el trabajo del “task forcé”, "Pacificadores: Un llamado a los creyentes"; hoy Treinta años después los presbiteriano siguen trabajando por la paz y utilizan la Ofrenda recibida este día para financiar ese trabajo.